Julio Cortazar en un afán digo yo, de indicarnos la manera correcta de llorar o de darle cuerda a un reloj escribió una serie de instrucciones para hacernos la vida más sencilla, sabiendo que los humanos somos tan complicados que a veces podemos pasar horas pensando si acaso el reloj necesita cuerda y para qué nos interesaría que éste caminara.
Cuando empecé a escribir esta entrada (que es de hecho la primera) pensé que podría hacerse algo así para viajes y travesías. Entiendiendo un viaje como el desplazamiento físico de un sitio a otro, creo solamente primordial una cuestión: Lleva siempre una maleta vacía o casi, porque es muy probable que en el camino se te atraviesen cosas que se adhieran a tu vida y si no tienes espacio no las vas a poder llevar.
Emocionalmente ocurre algo parecido; no se puede avanzar cuando traes el alma llena de prejuicios, temores, complejos, etc.
Así que, próxima a emprender varios viajes en mi vida, me he prometido que esta vez iré "sin una red sobre mis alas".
De estos viajes, el primero de ellos, técnicamente el más sencillo, me llevará a un lugar al que siempre he querido ir.
Pero el segundo...no sé a donde me lleve, ni cuando termine...solo sé que es necesario cambiar de ruta, atraverse por fin a saltar.
...Ahí voy...veremos a donde me lleva este camino.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

